EL FRONTÓN, UNO DE LOS LUGARES MÁS EMBLEMÁTICOS Y CON MÁS VIDA DE NUESTROS PUEBLOS
En muchas poblaciones de Euskal Herria el espacio público entorno a la iglesia y el ayuntamiento constituye su mayor singularidad urbanística.
Son el lugar donde el ancestral hábito de divertirse con una pelota, se constituirá en una genuina actividad popular muy arraigada en nuestro país frente a una pared: el juego vasco de la pelota.
En algunas poblaciones, como Agurain, con núcleo edificado rodeado de una muralla, el juego se establece en el exterior a lo largo del lienzo de la misma o contra el flanco del baluarte pero no se genera plaza sino un amplio espacio.
Existió el frontón de los judíos, junto a la iglesia de Santa María de pared izquierda y el frontón viejo de pared derecha adosado a la Puerta de Ula a partir de mediados del siglo XIX.
Desconocemos con exactitud su origen, aunque bien pudiera corresponderse con el año de 1715 al apuntarse en dos sesiones del Ayuntamiento del mes de Mayo éstas tres noticias: dar cuenta al Concejo “sobre componer el juego de pelota de la Yglesia de Santa María…”
“que se componga y haga el Juego de pelota llevando la piedra necesaria de los cubos y murallas de esta Villa sacando y apeando de la parte o partes q. amenazan ruina…”
“libren contra el Mayordomo de propios el dinero necesario para pagar por aora a los oficiales el coste de la obra del Juego de Pelota”.
En el año 1727 encontramos en el Archivo de Agurain un documento que dice: “se decretó que mediante la ruina que están amenazando los cubos de la fortaleza junto a la iglesia de Santa María y el Portal de la Madura se rebajen todas la Yleras necesarias hasta que queden firmes y la piedra que se quitase se emplee en alargar el juego de pelota, por ser obra pública y servir de diversión del pueblo…
Caja 542.1- Act. 1727-32 fº 524
Y en folio 528 vº dice: que se recuerde a los regidores venideros que se deben al cantero Asenzio Iroz de Ilarduya 600 reales de la obra del juego de pelota, por no haber alcanzado a pagar toda la obra “la contribución voluntaria de los aficionados a la diversión del juego de pelota”.
En su sentido de ágora radica algo más que el hecho deportivo, es un lugar que se evidencia cuando se convierte en escenario capaz de acoger acontecimientos colectivos de una sociedad de marcado sentido popular.
Ahí, como centro de reunión se realizarán la feria de ganado, mercado o exposiciones de maquinaria agrícola, junto con festividades patronales, comidas y baile populares, deporte rural vasco o concentraciones.
En el aspecto de las nuevas formas de ocupar el tiempo de ocio, tiene su
reflejo en el actual aspecto extramuros de Agurain, ya que hasta hace muy pocos
años se conservó la bolera, que estuvo en la misma ubicación desde 1842, aunque la tradición de este juego es anterior con citas desde el siglo XVII.
La boleraestaba adosada al muro Oeste de la muralla al igual que el quiosco de la música
y el frontón que fue construido también en 1842, junto al Portal de Ula o
del Rosario. y que aunque en la actualidad haya quedado en desuso en cuanto a
la organización de partidos de categoría sigue sorprendiendo por ser uno de los
pocos que tiene pared derecha, cuando lo habitual es que sea de pared
izquierda, con el fin de aprovechar el lienzo de la muralla.
1853tik, urteko azoka leheneratu zutenetik, beste kirol adierazpen batek izan du garrantzi berezia: frontoiak. Antzina, harresiz kanpo zegoen, Santa Maria elizaren ondoan: gaur egun, 1842tik aurrera, Ula edo Arrosario portalean dago.
Kirol – poligonoak eraiki zirenean, hura erabiltzeari uzti zitzaion, baina edonola ere, harresiko hormatala erabiltzeko, eskuineko hormarekin eraiki zuten, ohizko ezkerreko hormarekin egin beharrean.
1853tik, urteko azoka leheneratu zutenetik, beste kirol adierazpen batek izan du garrantzi berezia: frontoiak. Antzina, harresiz kanpo zegoen, Santa Maria elizaren ondoan: gaur egun, 1842tik aurrera, Ula edo Arrosario portalean dago.
Kirol – poligonoak eraiki zirenean, hura erabiltzeari uzti zitzaion, baina edonola ere, harresiko hormatala erabiltzeko, eskuineko hormarekin eraiki zuten, ohizko ezkerreko hormarekin egin beharrean.
Entre los eventos festivos más importantes que se celebraban durante las Ferias de Octubre en nuestra Villa, los partidos de pelota ocuparon un lugar ya destacado ya desde su reinstauración en el año 1853.
Al igual que los otros festejos, los partidos de pelota eran un medio para atraer más público a la Feria y dar más animación a la misma.
Tradicionales celebraciones de gran repercusión que fomentan la relación social, dan sentido de pertenencia al pueblo y refuerzan el carácter. A su vez, muestra la reacción del ser humano mediante sus diferentes edades y épocas en el ámbito público incluso como lugar intergeneracional.
El pueblo entorno a una pared de piedra, el lugar común convertido en un espacio de encuentros y acuerdos: la plaza de la pelota y la palabra.
El frontón es una sencilla arquitectura autónoma que evidencia con las tres dimensiones de su geometría: alto, ancho y largo, la esencia del juego. Una concurrencia de solidez, esbeltez y ligereza de rotunda presencia cuya forma y proporción se adapta a las normas del juego.
Tectónicamente duro, construido habitualmente con grandes sillares de piedra caliza con tonalidad grisácea Destaca en su austeridad formal, por no necesitar objetos complementarios que desvirtúen su fundamental concepción simple y sobria.
Como equipamiento deportivo es una construcción consustancial para la comunidad que históricamente ha estado muy bien emplazado en casi todos los pueblos. Poseen una apreciable riqueza tipológica, son todos parecidos pero diferentes.
Esta presencia tan significativa de los frontones en nuestro país y la variedad de modalidades de jugar otorga el reconocimiento y derecho a una cierta patrimonialidad vasca en el legendario y generalizado juego de la pelota como pasatiempo en muy diversas y remotas civilizaciones. Por su difusión y emplazamiento incluso en otras naciones, el vocablo Jai Alai es quizá la palabra vasca con mayor propagación, constituye un símbolo identificativo, probablemente la más importante contribución, además del euskera, de Euskal Herria a la cultura universal.
La plaza frontón podría definirse como una arquitectura profundamente arraigada en la conciencia popular como paradigma del espacio vasco por antonomasia, es el altar de la patria.
Iñaki Uriarte . kepa Ruiz de Eguino


